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JUAN DE TRIANA- EL PINO- REINA - MANOLITO RUBIO |
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VELADA DE TRIANA |
GRUPO DE TRIANEROS
EL PÁJARO- MANOLITO RUBIO- NICOLÁS- FOTOGRAFO
EL EJÍA- EL PINO - EL BOCA
De Triana suelo
escuchar a unos y otros, lo que se habla bien y los que hablan y escriben mal
de mi barrio. Yo desde luego no le veo ninguna falta, y si la tiene no me doy
por enterado porque es mi barrio. Cuando paso el puente de Triana o de San Telmo,
¡yo cambio! No sé ni andar por sitio diferente. Por eso procuro salir lo
menos posible, ¡y que no diga nadie que soy un exagerado porque la Virgen del
Rocío le puede castigar!
Algunas veces
escucho decir: ¡en Triana por donde vayas no hay nada más que negocio de bebidas! Y yo digo que siempre los ha tenido aunque eran diferentes. Siempre hemos
tenido bares, bodegas, cafetería y tascas "con mucho ángel". ¿Qué hay de
aquellos carteles que decían? "prohibido el cante" y todo el mundo cantaba.
"Hoy no se fía" y le fiaban a todos, también el que no sabía leer y
decía en voz alta porque lo sabía de memoria y decía ¡es que ya sé leer!
Recuerdo que yo
cuando vivía en el Puerto Camaronero allí entre otros estaba el bar Manteca, bar Albertito, bar "El Baúl" esquina a la calle Diana que también se
llamaba el "Montepirolo", pues en esa esquina tomando el sol y sentado en una
silla baja estaba muchas veces "La Perla de Triana", que era la madre de
Eugenio "El Perlo", y esa pedazo de cantaora que está en la historia del flamenco
se merecía que la calle Diana llevará su nombre por mérito propio.
En esa casa había
muy buenos artistas como El Jarrillo, La Perlita, José Tragapanes, La
Carmelilla y muchos más. No olvido nunca a mi amigo Cristóbal que vendía las
ristras de ajos.
En la misma cera
otro bar que creo que se llamaba el dueño Manolo y después venía Villatroya.
Pues entre el Baúl y Villatroya cuando venía Gitanillo de Triana de Madrid, daba
siempre muchas fiestas y recuerdo que siempre reunía siendo chiquillo a Rafael
El Negro, al Tumba, Curro Vélez y algunos más que cuando se daban una vuelta
por bulerías eran "Ángeles de Triana".
Y vamos a seguir con los negocios de vino. Yo me fui a vivir a la Cava al Corral de los
Carabineros, una casa que tenía tres patios y allí trabajaban en el mismo
patio: gorreras, carpinteros, sastre, relojeros etc. Y había un orfeón que
tocaban, guitarras y bandurria. Junto a mi piso en la primera planta vivía la
madre del Culata. En la acera de enfrente estaba la bodega Rafael ¡como recuerdo las
medias botellas de agua de carabaña de vino blanco! Y al lado de mi casa la
"Ladrillera" y hasta San Jacinto había 3 ó 4 más.
De allí me fui a vivir a la calle Alfarería.
Allí nos reuníamos un grupo de amigos aficionados al flamenco. Unos cantaban y
otros escuchábamos ¡qué tan difícil era escuchar cómo cantar!. Yo recuerdo que
tenía un amigo de mi edad que no he vuelto más a saber de él, se llamaba Rafael
y era botones del Sport en calle Tetuán y cantaba la "soleá de Triana" y la de
"Alcalá" muy bien. Recuerdo también un día de reunir a los tres hermanos del Tune,
Manolo, Rafael y Pepe ¡qué era el que mejor lo hacía de los tres, tocaba to los palos! Aunque a los
otros que cantaban fandango había que escucharlos. Allí estaba
el bar El Cateto, bar El Zapato, bar Macetas, bar Alfarería, bar el 41,
casa Segundo y alguno más. Recuerdo que este grupo no salíamos de la calle,
¡pero los domingos sí!, nos íbamos al Altozano a limpiarnos los zapatos en la
barandilla de la plaza. Allí cerca había bares si andábamos por Betis: Puesto de
las Flores, La Cucaña, bar Puerto, Primera del Puente y el domingo era
costumbre por la noche pasear por la calle Pureza. Empezábamos en el Altozano
hasta la calle Troya y vuelta para atrás. Así toda la noche y claro copita en
Casa Aurelio, Agustín, Santa Ana, La Cabaña, Mi Revuelta, bar Altozano y otros
bares, bodeguita, tascas y en muchas despachaban bebidas y esto en toda Triana.
Me gustaría
deciros que en Triana todo es diferente:
Es diferente el
color Del cielo.Es diferente el aire que se respira.
Es diferente el olor a azahar.
Es diferente el calor de la gente.
Es diferente la velá de Triana.
Es diferente la belleza de las mujeres.
Es diferente la forma de andar de las cofradías que tienen un sello propio.
Es diferente la Hermandad del Rocío de Triana que cuando sale o entra del camino y llega al Rocío es el mejor espectáculo que pueden ver unos ojos humanos.
Yo muero con mi
barrio que es Triana, hablar de ella siempre sabe a poco, que lo digan los que
tuvieron que emigrar al extranjero, los que se fueron a otros sitios de España
por cualquier motivo y sobre todos a los que se llevaron a la fuerza después de
echarles la casa abajo.
Tiraron muchos patios y corrales tan bonitos como eran. Y algunos que por su edad o por enfermedad no quieren salir de Triana (como yo
por ejemplo) hasta que se mueran porque saben que irán al cielo por ser
Trianeros y porque el cielo es un barrio de Triana.
En Triana nacieron
muchos toreros, bailaores, cantaores, guitarristas, gente de la copla, teatro,
artistas de cine, pintores, ceramista y muchos artistas de todos los palos, sin
dejar nunca de olvidarme de mis cuadrillas de costaleros que fueron y son
verdaderos artistas.